AVE del Cantábrico o como pasear chapa.
Recientemente, en plena Campaña Electoral al Principado de Asturias, se reunieron con la candidata del PP de Asturias, Mercedes Fernández, los responsables de los gobiernos de Galicia y Cantabria, Alberto Núñez Feijoo e Ignacio Diego respectivamente. Coincidieron en desarrollar una plataforma conjunta que diese solución a una serie de problemas que afectan al norte de la península, entre ellos potenciar el AVE de Cantábrico.
En este tema, si descartamos los intereses electoralistas, vemos que la propuesta no tiene ni pies ni cabeza por no decir que supone un insulto al sentido común. La cuestión es: en estos tiempos de profunda
crisis económica, como se puede afrontar un gasto de estas características, máxime cuando no hay dinero para finalizar la autopista del Cantábrico, ni el AVE con Madrid desde Asturias. No vemos que necesidad tiene el norte de España de disponer una línea de ferrocarril de estas características y cuya construcción supone un fuerte destrozo ambiental, grandes presupuestos de inversión, falta de “masa crítica” que demande este servicio, aislamiento de localidades (este tipo de tren no puede parar cada 20 o 30 kilómetros), alto precio de los billetes …
Hace meses, los responsables de ADIF (Administrador de Infraestructuras Ferroviarias) decidieron cerrar un servicio de AVE que comunicaba Toledo, Cuenca y Albacete varias veces al día desde hacía meses. La ocupación media de viajeros era entre 8 y 12 por servicio. La explicación de ADIF fue: “Lo sentimos mucho, los trenes van vacíos y no nos podemos permitir el lujo de seguir paseando chapa”.
Más información: Miguel A. López (Comunicación IU de Soto del Barco) .

















