Los parlamentarios respaldan a los trabajadores y advierte de que la disolución del Centro Portuario de Empleo “va a dividir la fuerza de los trabajadores” y “empeorar las condiciones”.
La defensa de un modelo portuario que garantice empleo estable, condiciones laborales dignas y una gestión eficiente centró este lunes en Avilés una intensa jornada de trabajo entre representantes institucionales y el sector de la estiba, en un contexto marcado por la incertidumbre por la decisión patronal de disolver Centro Portuario de Empleo, y ello a pesar de que es un modelo rentable y que garantizar la distribución de la carga de trabajo en el estuario avilesino. La reunión con los trabajadores y el posterior encuentro con la Autoridad Portuaria evidenciaron una preocupación compartida: el impacto que este proceso puede tener no solo en los derechos laborales, sino también en el carácter estratégico del puerto para la economía asturiana.
El diputado Enrique Santiago fue especialmente claro al enmarcar el conflicto en una lógica de fragmentación laboral con consecuencias directas sobre los derechos de los trabajadores. “Los centros portuarios de empleo son un interlocutor en el que concentran todo el trabajo, toda la actividad de los trabajadores y, por lo tanto, los trabajadores negocian una vez”, explicó, advirtiendo de que su disolución “va a obligar a negociar cuatro, cinco veces”. A su juicio, “eso va a dividir la fuerza de los trabajadores y, evidentemente, como pasa en todos los sectores, las condiciones de trabajo con el tiempo van a ir empeorando, se va a ir precarizando”.
Santiago puso el foco en los incentivos empresariales detrás del proceso: “Si el centro portuario de empleo es rentable y da beneficios, ¿cuál es el interés de las empresas en disolverlo? Pues está claro, es relajar derechos, optimizar beneficios y, al final, ¿quién pierde? Pierden los trabajadores”. Además, subrayó la responsabilidad pública en este ámbito: “Un puerto es una instalación estratégica donde también lo que ocurre incumbe y mucho a la autoridad pública (…) y el gobierno de España tiene que velar por mantener unas condiciones de trabajo lo más dignas posibles”.
En la misma línea, Rafa Cofiño incidió en el carácter clave del puerto para Asturias y en la necesidad de preservar un modelo laboral estable y cualificado. “El reconocimiento del puerto como un elemento estratégico para la economía asturiana” y el papel de los estibadores como “un pilar fundamental” fueron dos de los ejes de su intervención. Cofiño defendió el mantenimiento del Centro Portuario de Empleo porque “plantea, primero, estabilización de los trabajadores, evitar la precarización, mantiene un sistema sostenible y eficiente de gestión”, además de garantizar “formación y cualificación” y reforzar “la seguridad laboral y la seguridad marítima y portuaria”.
El diputado también apeló a la continuidad del diálogo: “Evidentemente tendrán que seguir hasta que se llegue a un acuerdo”, señalando que el posicionamiento político responde a lo trasladado tanto por los trabajadores como por la proposición no de ley aprobada en la Junta General del Principado.
Por su parte, Delia Campomanes reiteró el respaldo de Convocatoria por Asturies a los estibadores y situó el conflicto en un proceso más amplio. “Apoyo total a los trabajadores de la estiba y al mantenimiento del Centro Portuario de Empleo, porque entendemos que lo que pasa aquí es una culminación de un proceso de privatización que ya empezó hace años”, afirmó. Según explicó, la disolución en marcha “las empresas entendemos que van a utilizar a su favor para abaratar costes”.
Campomanes alertó además de la incertidumbre que generaría la desaparición del actual modelo organizativo: “Si desaparece el centro de empleo, cada trabajador tendría que elegir o sortear una determinada empresa, nadie te garantiza que en seis meses o en un año tengas un volumen de trabajo”. En este sentido, insistió en la necesidad de negociación: “Lo que pedimos es que se pare el proceso y que negocien el modelo de puerto, que la autoridad portuaria tome medidas y que evidentemente las empresas se sienten con ellos a negociar”.
Las tres voces coincidieron en señalar puntos de encuentro claros: la defensa del Centro Portuario de Empleo como herramienta de estabilidad, la necesidad de negociación efectiva con las empresas, el rechazo a un proceso que pueda derivar en precarización y la consideración del puerto de Avilés como infraestructura estratégica que requiere implicación pública.
La jornada concluye así con un mensaje común: sin acuerdo y sin garantías laborales, el futuro del modelo portuario de Avilés queda en cuestión. Un posicionamiento respaldado también por IU Aviles, que tambien estuvo representada en estas reuniones por la concejala Ana Solís y por la secretaria de Política Municipal de IU Asturias, Llarina González.
Diputáu Autonómicu y Coordinador d'IX
Diputado Autonómico
(Mas Asturies)
Diputada Autonómica
Convocatoria por Asturies